Poético

mar de recuerdos

El tiempo se escurre entre nuestros dedos como arena de playa húmeda. Aunque creemos retenerlo, solo nos queda la sensación empapada de un presente que ya no está ahí. Es ya tan solo un recuerdo. Y aunque el pasado no vuelve, las pocas veces que lo hace, regresa en forma de reproche, lamento o melancolía traicionera. Tiempos vividos que en el pasado deben quedar. Recuerdos que nos conforman como somos ante el futuro incierto que se esconde tras todas aquellas olas que se acercan. Cada cual más grande. Cada cual con más fuerza.

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Cita

hoy

Cada día es un tiempo regalado. La vida lo es. Decide bien en qué y con quién quieres invertirlo. No lo dejes para mañana. Mañana puede ser tarde.

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Cita

Todos tenemos un personaje dentro. Algunos, incluso infinidad de ellos. La virtud de un buen escritor es saber acabar con él. En público. Ante todos sus fervientes lectores. Esos que ansían ver el cómo, el porqué, quién fue y quiso ser, a quien amaba y odiaba, y la parte más importante, quién fue su verdugo. Cuando el lector satisface todas sus preguntas más morbosas, ya no hay lector.

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Fragmento

prólogo

Todo sucede por una razón. Siempre. En mi caso han sido varios los motivos. No ha sido ni uno, ni dos, ni tres. Han sido tantos, que lo que va a suceder aún está por llegar. Que paradójico, ¿verdad? Saber que algo va a pasar y no poder evitarlo de ningún modo. Eso es haber perdido. No es la derrota por no haberlo logrado. Ni la humillación de haber fracasado. Ni tan siquiera la verguenza de sentirse inferior. Es verlo traslúcido como el agua cristalina, y a pesar de semejante clarividencia, solo llegar a la impotencia de no poder hacer nada. La sinrazón del propio hecho, al fin y al cabo.

Dicen que todo cambia. Hasta la muerte es solo un cambio. Pero hay cosas, que nunca deberían cambiar. Jamás. Los muertos son solo muertos. Y los vivos, solo muertos que desconocen estarlo. Bendita ignorancia la nuestra. Sin embargo, no me he sentido más vivo qué cuando he estado muerto.

Comprende las razones y entenderás, no quién soy yo, pues eso ya no importa, serás consciente de quién demonios has sido tú. La verdad espera, y aunque no lo parezca, no va a aguardar todo la eternidad a que des el primer paso. Date prisa.

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Opinión

Dice algún proverbio que solo cuando el dolor aflora, uno siente que realmente está vivo.

Mientras llega ese instante, deambulamos en tránsito por una vida insulsa que no proporciona la perspectiva suficiente para darle la importancia que requiere tal salud desprestigiada. Siempre ocurre así. Nadie escapa a tal condición humana. Empatizamos con la sociedad, con los animales, y hasta con materia inorgánica, pero nunca lo hacemos con el tiempo. El imparable tiempo que a todos aguarda y a nadie espera. De hacerlo, valoraríamos cada instante respirado. Respetaríamos lo que hacemos ahora adorando el pasado, no temiendo al futuro incierto. Seriamos dignos felices en vida, no solo de estar vivos, sino de vivirla.

Cuando algo se pierde, nos centramos en tan solo recuperarlo. A toda costa si es posible. Cuando es entonces que deberíamos dar gracias por los momentos vividos en plenitud. Hasta por los que nos quedan.

Siempre hay tiempo para agradecer. Siempre hay más camino que andar. Pero, aunque siempre es mucho tiempo, es mejor hacerlo hoy que mañana.

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